Conocido es el caso de que Picasso anduvo allá por 1937 por la Rue des Grands Agustins de París, donde instalaría su estudio. Este estudio abrió su puerta tras la Segunda Guerra Mundial a Roy Lichtenstein, que animado por la obra del pintor había querido conocer el lugar donde la había creado. Lichtenstein, abrumado por la emoción y el entusiasmo de tal oportunidad, no cruzó la puerta: empieza así la marca de Picasso sobre el americano.
Picasso ve en el cubismo una suma de destrucciones. Partiendo de un determinado objeto, es posible realizar muchas abstracciones, cada una de las cuales arroje cierta luz sobre la oculta verdad. La realidad es para él la suma de toda posibilidad.
Picasso atiende a otras culturas, a otro tiempo, mitologiza, Picasso reflexiona.

Era inevitable, con todo esto no podía menos que admirarle. Su tentación se convierte entonces en encontrar la vanguardia histórica, consagrada a lo eterno por su merecido derecho a conservarse en los mejores museos, pero siempre igual de sorprendente.
En su primer periodo, tras haber comenzado en 1940 a estudiar en la Universidad de Ohio, se dedica en pleno a la retratística y naturalezas muertas en la línea picasiana. En la de 1970 lo retoma de nuevo, una vez deja Manhatan. Y en los años de 1980, a fines ya de su vida, su propia amante, la que se podría considerar como su Marie Thérèse, se encarga de explicar cómo el desnudo y la mujer invade sus imágenes de bañistas en un puro homenaje picassiano.
Y es que, llegados a este punto, dos cosas son las que tenemos que entender en Lichtenstein.
Primero, si sus obras nos dan la cercanía y clara
comprensión que tan bien reconocemos al admirar su obra, no se debe más que a
su animosidad por lo que se ha denominado un “género codificado”. Esto se
entiende en que de lo que tratan sus cuadros es de composiciones nuevas y
personales a partir de recopilar los códigos previamente establecidos por otros
genios del arte. Quien ve su obra ya conoce esas imágenes. Quien ve su obra cae
impresionado ante su renovadora visión.

Bibliografía y webs recomendadas:
- VV. AA., Roy Lichtenstein, de principio a fin, catálogo de exposición Fundación Juan March de Madrid, 2007.
- VV. AA., Roy Lichtenstein. American Indian Ecounters, Rutgers University Press, 2005.
- Baiges Méndez, M., Camuflaje: engaño y ocultación en el arte contemporáneo, Madrid, Siruela, 2007.
- VV. AA., El secreto de la creatividad, Madrid, Kairós, 2002.
- Kalenberg, A., Ana Mercedes Hoyos: retrospectiva, Madrid, Villegas Asociados, 2002.
- http://www.march.es/arte/madrid/exposiciones/lichtenstein/biografia.asp
- http://www.elmundo.es/elmundo/2013/02/21/cultura/1361482964.html
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